26 de agosto de 2016

70. Gerard Mas

Después de que la Dama de Ampurias y el retrato escultórico nos llevaran de paseo por la Ampurias griega y la Ampurias romana, vamos a retomar el género del retrato en escultura para presentaros un artista genial: Gerard Mas

Gerard Mas


Gerard Mas
Cuando se contempla una escultura de Gerard Mas en la distancia nos parece estar ante una talla en madera renacentista que representa a alguna mujer de la nobleza de aquella época: un retrato frontal, solemne y equilibrado, con una expresión de sobriedad bellamente matizada por la policromía. Podría formar parte de la colección de arte sacro, ser incluso un relicario o una obra de arte propia de un museo de Bellas Artes. Pero cuando la observamos de más cerca y nos fijamos en los detalles, percibimos que en realidad no son más que una divertida interpretacion contemporánea de este tipo de tallas, en las que las bellas mujeres medievales incorporan gestos contemporáneos como una piruleta, la marca de las gafas de sol o un divertido globo de chicle.

Aunque el escultor es catalán, lo descubrí en una galería de arte en Brujas (Bélgica). La perfección técnica de la ejecución junto con la sutil ironía de su reinterpretación consiguieron cautivarme. Sus obras realistas, que también incluyen otros repertorios que siempre reinterpretan la realidad con juegos visuales, están realizadas en mármol, alabastro, madera y bronce.

Gerard Mas Gerard Mas Gerard Mas Gerard Mas Gerard Mas Gerard Mas






19 de agosto de 2016

69. Ampurias II

Lo prometido es deuda: viajamos de la Ampurias griega a la Ampurias romana. Y ya tenemos doble motivo para visitar este yacimiento arqueológico situado en un enclave privilegiado de la Costa Brava.

La Ampurias Romana


Ampurias-Empuries
Ampurias (foto: hostalempuries.wordpress.com)
En el año 218 a. C. el ejército romano desembarcó por primera vez en la Península Ibérica. La excusa era defender a sus ciudades aliadas en el enfrentamiento contra Cartago, en el contexto de la Segunda Guerra Púnica. Pero una vez finalizado el conflicto, Roma no se replegó sino que inició el proceso de conquista del territorio que se convertiría en Hispania.

El punto en el que desembarcaron fue Ampurias, la Emporion de los griegos de la que hablábamos la semana pasada. Tiempo después de su llegada, Marco Porcio Catón instaló un campamento militar en el lugar, que se convirtió en el embrión de la nueva ciudad, creada en torno al año 100 a. C. Los conquistadores tuvieron el acierto de construirla en una zona más alta en vez de sobre los niveles de ocupación griega. De tal forma que, hoy en día, podemos visitar separadamente la ciudad griega y la ciudad romana.

La ciudad romana de Ampurias cuenta con una planta ortogonal, de forma rectangular, rodeada y protegida por una muralla. Aunque las excavaciones en el lugar se iniciaron a comienzos del s. XX, todavía sólo una pequeña parte del yacimiento ha sido sacado a la luz. Se ha identificado el Foro, el espacio público más importante, rodeado por un criptopórtico semisubterráneo. En el Foro, se han identificado la Basílica, un templo augustal y otro dedicado a la Tríada Capitolina, conformada por Júpiter, Juno y Minerva. También podemos visitar varias viviendas, que conservan pavimentos de mosaicos, y un complejo termal. El anfiteatro se encuentra extramuros.
Museo de Ampurias-Empuries
Museo de Ampurias (foto:
arqueologiaenmijardin.blogspot.com)

La visita al yacimiento puede complementarse con la del Museo Arqueológico, que contiene una colección pequeña pero con grandes tesoros. Uno de ellos es la Dama Flavia, que ya ha sido protagonista del blog, y a la que acompañan cerámicas, vidrios, mosaicos y todo un repertorio que nos ayuda a reconstruir la imagen de este enclave.






12 de agosto de 2016

68. Ampurias

El que avisa no es traidor. Decíamos la semana pasada que después de dedicar un post a la Dama de Ampurias qué menos que hablar en el siguiente del propio yacimiento. Y es que bien lo merece: Ampurias es la única ciudad griega que podemos visitar en la Península Ibérica. Pero tiene mucho más que ofrecer.

Emporion


Ampurias
Vista aérea de la Ampurias griega (foto: www.campinglasdunas.com)
A partir del s. VII a. C. las principales polis o ciudades griegas comenzaron a ver la necesidad de aventurarse a explorar el Mediterráneo y fundar colonias en las que poder establecerse. Por un lado, navegaron hacia el Mar Negro y, por otro, hacia la parte occidental del Mediterráneo donde se fueron repartiendo los territorios con los otros grandes colonizadores de aquel momento, es decir, los fenicios.

En territorio peninsular, los griegos establecieron contactos comerciales con los íberos, habitantes indígenas de la zona Mediterránea, y se asentaron de forma más estable en puntos concretos. El asentamiento más importante fue el de Emporion, nombre que hace referencia a su vocación comercial, y que fue fundado por colonizadores procedentes de Focea.

El primer asentamiento tuvo lugar en un pequeño islote, al que le dieron el nombre de Palaiapolis o Ciudad Antigua. Se produjo a comienzos del s. VI a. C. Desde ahí establecieron los primeros contactos con los indiketes, los habitantes indígenas de la zona, pertenecientes al mundo íbero. La ocupación en tierra firme vino dada a través de la fundación de la Neápolis, que visitamos hoy en día.

Templo de Asclepios en Ampurias
Templo de Asclepios (foto: www.slideshare.net)
La prosperidad tuvo que ver principalmente por la actividad comercial. La ciudad griega se fue poblando de espacios y edificios públicos, entre los que se pueden identificar el agora (el equivalente a una plaza pública), la stoa o pórtico, o el Templo de Asclepios. Este templo, conocido como Asklepeion, data del s. II a. C. y funcionaba como un centro terapéutico, además de como lugar de culto. También con funciones religiosas, el Serapeion estaba dedicado a Zeus Serapis, una divinidad sincrética, creada en el Egipto helenístico, que mezclaba elementos griegos con elementos egipcios. También podemos pasearnos entre las viviendas privadas o reconocer un pequeño mercado.


La visita a Ampurias es realmente recomendable no sólo por su interés arqueológico sino por el paisaje del lugar. La playa que se encuentra a los pies del yacimiento, y que conserva restos del puerto antiguo, es el lugar perfecto para terminar la visita.

¿Echáis de menos algo? Ah, ¿que no he mencionado nada de la Ampurias romana? La semana que viene más y mejor.

5 de agosto de 2016

67. La Dama de Ampurias

Partiendo de la Dama de Brassempouy, que suele ser considerado el primer retrato de la historia de la humanidad, decidí consultar a mis buenos amigos de Twitter y pedirles que me propusieran un retrato de la historia del arte como protagonista para el post de hoy. Entre las interesantes recomendaciones salió "Galatea de las esferas" de Dalí, los delicados retratos de El Fayum o algún retrato romano de época Flavia. Así que, ya que seguimos en verano y, además de cultura, apetece un poco de playa, damos un salto de nuestro viaje por las Landas a otro destino costero y nos desplazamos hasta Ampurias, en Girona.

La Dama de Ampurias

La Dama de Ampurias
Se trata de una cabeza en bronce que representa a una mujer de época altoimperial (último cuarto del s. I d. C.) y que probablemente formaba parte de un retrato de cuerpo entero que no se ha conservado. Pero antes de presentar en detalle a nuestra dama, hagamos una breve recapitulación sobre el retrato en época romana.

Los antiguos romanos alcanzaron unas cotas artísticas y técnicas inigualables en el arte de la escultura. Y uno de los géneros que mejor cultivaron fue el del retrato. La escultura griega, imitada por los romanos en gran medida, no incorporó el retrato de personajes reales hasta época helenística y fueron sus vecinos de la Península Itálica quienes mejor cultivaron este género, alcanzado una precisión inigualable a la hora de retratar, no sólo el físico sino también la psicología del personaje representado.

El retrato de la Dama de Ampurias es exquisito, y su belleza y originalidad se debe a diversos factores: la serena y delicada expresión de la mujer; el detalle con el que aparece representado el complejo peinado y la distribución de los cabellos; la conservación de las incrustaciones de cuarzo que representan los ojos y habitualmente no se conservan, o el hecho de que sea una obra en bronce, de las que difícilmente sobreviven hasta nuestras días. Presenta el rostro enmarcado por un peinado en forma de diadema con altos rizos que conocemos con el nombre de "nido de abeja". Se trataba de una composición muy habitual en época flavia que puso de moda Julia, la hija del emperador Tito. Aunque no conocemos el nombre propio de esta mujer, se le supone ser una de las damas influyentes de la socieadad ampuritana, tal y como se nos cuenta en el catálogo de la exposición "Historias de Tocador").

Puede visitarse -a no ser que la pilléis de vacaciones en algún otro museo- en el museo de sitio de Ampurias, junto con una fantástica escultura del dios Esculapio y otros objetos arqueológicos localizados en la ciudad. ¿Que tenéis ganas de saber más sobre el yacimiento? ¡Aquí nos vemos la semana que viene!


29 de julio de 2016

66. La Dama de Brassempouy

Después de haber dedicado un día a la playa y el mar en Capbreton, hagamos un poco de turismo cultural por el Departamento francés de las Landas. Nos encaminamos al pueblo de Brassempouy, que a pesar de su pequeño tamaño se ha hecho famoso en la Prehistoria europea gracias al descubrimiento de la estatuilla que conocemos como la Dama de Prassempouy.

La Dama de Brassempouy


La Dama de Brassempouy
(foto: Museo Nacional
de Arqueología de Francia)

La Dama de Brassempouy, también llamada la Dama de la Capucha, es una pequeña cabecita tallada en márfil de mamut y datada en el Paleolítico Superior, concretamente en la época Gravetiense, hace unos 23.000 años. Es una de las joyas del arte mueble paleolítico, por la enorme calidad de su talla, su encanto y expresividad, y, sobre todo, por su excepcionalidad, ya que en las figuras femeninas de esta época prácticamente nunca aparece representada la cara en detalle. De hecho se considera la representación más antigua de un rostro de toda la humanidad. Aunque la boca no aparece detallada, podemos observar la línea de los ojos y las cejas y la nariz, y un elaborado tocado que probablemente corresponda con alguna capucha de cuero ornamentado. Es al mismo tiempo primitiva y de una contemporaneidad asombrosa.

Esta joya del arte prehistórico, que es casi una miniatura -no alcanza los 4 centímetros de alto-, fue descubierta a finales del s. XIX por Édouard Piette, arqueólogo aficionado que excavó varias cuevas de la región, entre las que se encontraba Brassempouy. Donó su colección de objetos en 1904 al Museo Nacional de Arqueología de Francia donde todavía hoy puede contemplarse. No es la única procedente de este yacimiento, ya que se encontraron un total de nueve estatuillas, siendo la más célebre nuestra protagonista de hoy.

La Maison de la Dame y el Parque Arqueológico de Brassempouy


Así que la visita que hoy os recomiendo, al pueblo y parque arqueológico de Brassempouy y al museo "La Maison de la Dame", paradójicamente, no os permitirá conocer sino una reproducción de la famosa cabecita. Sin embargo, el parque ofrece otros elementos interés: una pequeña colección arqueológica, en parte formada por réplicas de las estatuillas originales, pero, sobre todo, una serie de actividades y talleres en los que el visitante experimenta en primera persona las acciones cotidianas más características del Paleolítico. Emularemos a los grandes cazadores de la Prehistoria lanzando con propulsor, haciendo fuego con métodos rudimentarios o tallando sílex, prácticas bien conocidas gracias a la Arqueología experimental.